Soluciones pequeñas y medianas para almacenar agua: Un caso en Chile!

21/10/14     JY  Geotecnologias

En una parte de São Paulo, Brasil, hoy se encuentra en una escasez hídrica alarmante, sin lluvia a por lo menos unos 5 meses, y la preocupación es debido al gobierno del Estado no establecer reglas de reutilización y tampoco de no adelantarse para evitar el daño que sigue con la falta del agua. De esta forma he buscado un caso en Chile de aquel país buscar maneras y soluciones de mantener y aguantar el tiempo de sequía, como también la escasez y que estas maneras pueden abrir soluciones para un caso tan complejo para los paulistanos que hasta entonces se sorprenden sin agua en sus grifos.

Sobre todo en la zona sur del país, este 2014 ha sido más prolífico en lluvias que el año pasado. Sin embargo, el déficit hídrico se mantiene en buena parte del territorio. De hecho, en relación al agua caída en un año normal, el signo negativo se mantiene: -10% en Valparaíso, -32% en Santiago, -12% en Puerto Montt y -30% en Balmaceda, por nombrar algunas localidades. Los decretos de escasez hídrica están a la orden del día. Se dictaron para cuatro comunas de la Región de Valparaíso y uno en Monte Patria en Coquimbo a comienzos de septiembre, sólo por dar algunos ejemplos. A ello se suma un cambio en la intensidad de las precipitaciones: ahora cae menos agua y en forma más concentrada. “Actualmente, no llueve en forma continua durante el invierno, sino que llueve todo lo del invierno en un mes”, dice Enrique Maulén, pequeño agricultor del secano de la Región de O’Higgins. 

Se sugiere instalar el acumulador en el lugar de mayor cota respecto de donde se utilizará el agua (bajo la fuente de agua), de manera de optimiza la superficie del predio bajo riego, bajar los costos por uso de energía en riego presurizado y minimizan las pérdidas por conducción entre la fuente de agua y el acumulador. El volumen del estanque, en tanto, estará dado por el agua disponible en cada turno de entrega, el espacio que hay entre el máximo de agua y la altura del borde del acumulador (revancha), y el volumen de almacenamiento muerto (agua bajo la cota del tubo de salida y que permite cierta acumulación de barro).  

A grandes rasgos, según tamaño y movilidad, se podría hablar de contenedores plásticos, cisternas flexibles, estanque australiano, cisternas de ferrocemento y tranques. 

 

ESTANQUES TRANSPORTABLES

Contenedores Plásticos

El mercado nacional ofrece estanques para almacenamiento de agua o fertirrigación, que van desde los 200 hasta los 40 mil litros (40 m3). Muchas veces se utilizan para armar cadenas de depósitos ubicados cada cierta cantidad de metro y así hacer circular el agua por terrenos accidentados.  

Se pueden instalar en altura (sobre una superficie plana y sin perforaciones, con base de al menos 16 milímetros de espesor), a nivel del suelo sobre un radier (superficie planta, compacta y sin perforaciones) o enterrados (deben llenarse antes para evitar deformaciones y no rellenar en 20 centímetros a los costados), dependiendo del tamaño del estanque y de las características geográficas del terreno. Es frecuente también que se coloquen sobre una torre de estructura metálica o de madera (copa de agua), ubicada en el sector más alto del predio con el fin de obtener agua con presión suficiente para el funcionamiento de un sistema de riego por goteo. “Se hacen estaciones de bombeo, y se colocan varios estanques de 30 o 40 metros cúbicos que se reparten en un cerro. La ventaja frente a los tranques es que, en aquellos casos, es complicado hacer una obra civil en un cerro, por lo que cuesta llevar el material y hacer el trabajo. Este tipo de recipientes, en cambio, se pueden trasladar con cierta facilidad”, dice Manuel Lira, jefe de la división de estanques de rotomoldeo de la empresa Fibra. 

En los sistemas de riego, en ciertas oportunidades se ubican primero estanques pequeños (entre 2 y 5 metros cúbicos) que sirven para preparar el agua con fertilizantes, desde los cuales se la envía a los recipientes que están en altura. Generalmente, la instalación no corre por cuenta de la empresa proveedora de los estanques, sino de firmas dedicadas a confeccionar proyectos de riego.  

El material preponderante es el polietileno. Estos estanques vienen con protección UV, están hechos con materia prima virgen (no reciclada) y son resistentes a los avatares del clima. Su vida útil puede ir entre los diez y los veinte años, dependiendo de los cuidados que se tenga con ellos. Los formatos pueden ser en dirección horizontal o vertical, con fondo plano o con fondo cónico; este último es para la descarga total de productos más espesos como aceites. 

La empresa Fibra ofrece el estanque vertical cilíndrico Ecotank. Está fabricado en polietileno de mediana y alta densidad, a través del proceso de moldeo rotacional automatizado o rotomoldeo, que permite elaborar cuerpos de una sola pieza. Es liviano (220 kilos la unidad de 10 mil litros) y su tamaño oscila entre los 10 m3 y 40 m3; sus diámetros van desde los 1.060 milímetros a los 3.876, respectivamente, y su altura varía entre 1.340 y 4.043 milímetros. Son autosoportantes, con asas de manipulación y/o fijación para facilitar su transporte e instalación. Se venden por unidad en la planta o como parte de proyectos de riego, y pueden incluir llaves y tomas de agua a pedido. 

Otra empresa presente en el mercado nacional es Rotoplastic. Ofrece estanques de agua de 200 a 40 mil litros. Están hechos de polietileno, tienen filtro UV y son fabricados en una sola pieza. Tienen una vida útil de al menos diez años. Entre los diferentes tamaños, hay de 200 litros, 630, 1.300, 2.400, 5.400 y 10.000, entre doce variedades diferentes, con alturas que van desde los 850 milímetros a los 4.600 mm. Entre las recomendaciones generales, la empresa señala que la instalación de estanques debe considerar venteo o rebalse, para evitar que se deforme si la bomba está funcionando sin agua o en el caso de que tenga exceso de la misma. También debieran tener despiche para el vaciado, flotador para el control de llenado y diversas válvulas.

Las Cisternas Flexibles

¿Cómo hacer más viable el movimiento de estanques de grandes volúmenes a lugares alejados? La respuesta está en un sistema de acumulación que emula en algunas prestaciones a los sistemas transportables, pero que además le agrega otro valor: su flexibilidad. Las cisternas autoportantes o flexibles evitan la necesidad de tener que construir toda una estructura que las soporte, son ligeras y plegables, y su instalación es rápida y sencilla. Se llenan por gravedad o con el uso de bombas y pueden instalarse bajo techo o sobre una terraza adaptada en menos de 2 horas.  

Tienen, además, la característica de poder utilizarse en condiciones extremas de rayos UV y temperaturas, las que pueden resistir en un rango de -30°C a +70°C. Por otra parte, al no tener aire en su interior, no generan algas, no evaporan agua, son antisísmicas y en caso de pinchado, vienen con kit de emergencia. Su reparación es rápida y se puede hacer incluso con agua en su interior.  

Las cisternas flexibles son muy utilizadas en Europa para contener agua cerca de bosques (prevenir incendios), como reserva de agua para trabajadores, para acumulación en campamentos mineros y también para el guardado de aguas pluviales.  

En Chile, el INIA ha estado utilizando este equipamiento en algunos proyectos. Son de 10 m3 (10.000 litros), con una dimensión en terreno de 20 m3. Su largo es de 6,10 metros y el ancho corresponde a 4,44 metros. Poseen una garantía de un año (pueden durar hasta 30) y, en general, existen con capacidades de hasta los 1.500 m3, equivalentes a 1.500.000 litros. “Es una solución a los problemas en logística que genera el transporte de estanques plásticos de mayores dimensiones, y que además facilita en gran manera el ingreso a los predios de los agricultores”, dice Cristián Aguirre, ingeniero agrónomo de INIA Rayentué. Son fabricadas por Labaronne Citaf, http://www.labaronne-citaf.es, y vendidas por Cals, 

ESTANQUES FIJOS

Estanque Australiano

Si la cantidad a acumular es inferior a los 100 m3 y se utilizará una bomba para extraer el agua, se recomienda el uso de una piscina o estanque australiano. Éste es de tipo circular y consiste en paredes fabricadas de hormigón armado, ladrillos, planchas prefabricadas de asbesto-cemento o metal. Se usa para una acumulación corta de agua y para que las bombas funcionen de manera continuada. 

La empresa Pizarreño ofrece estanques australianos formados por placas curvas de fibrocemento de diferentes radios, unidas por pernos galvanizados. Cada placa mide 1,2 x 2,4 metros, tiene un espesor de 10 milímetros y un peso de 57, 6 kilos. Para instalarlo, se debe limpiar y nivelar el terreno, dejar una superficie firme, lisa y horizontal; abrir una zanja en forma circular de 30 centímetros de ancho por 5 de profundidad (del diámetro del depósito) para llenarla con hormigón hasta 3 centímetros por sobre el nivel del terreno. Ahí se deben colocar las placas que componen el estanque, haciendo coincidir los agujeros para los pernos. Una vez armado el estanque, se pone una capa de 3 centímetros de arena y cemento por el exterior, y adentro se prepara un radier de hormigón simple mínimo de 6 centímetros. Posteriormente, por el exterior del acumulador, se coloca un terraplén de tierra que equipare la fuerza del agua que habrá dentro. 

Una alternativa en este tipo de estanques es la ofrecida por Tecnovial, con capacidades que van desde los 4,5 metros cúbicos y hechos de acero galvanizado por inmersión en caliente para evitar la disminución y disminuir los costos de mantenimiento. Hay una veintena de modelos, con medidas que llegan hasta el almacenaje de un volumen útil de 170 metros cúbicos (pues no sólo pueden utilizarse para riego), y con diámetros que van desde los 3 a los 12 metros. Según la altura, pueden ser de uno o dos anillos. Entre otras medidas, el radier y las fundaciones deben ser hormigoneadas, y debe ir una malla de acero en el fondo del estanque. El estanque de 11 m3 tiene un costo de $284.000 + IVA, y el de 33,9 m3, de $498.400 + IVA.

Cisternas de Ferrocemento

Frente a otros sistemas de acumulación, las cisternas de ferrocemento presentan diversas ventajas, como tener una mayor capacidad de acumulación que algunos recipientes de polietileno, presentar menor riesgo de contaminación por micoorganismos al ser cerrada (en relación a los tranques australianos), mantener el agua fría, ser resistente y mantener el agua limpia e incluso con el potencial de usarse para consumo humano.  

El ferrocemento es un material similar al concreto, en el que se elimina el uso de áridos. En vez de reforzarlo con barras de acero, se utilizan varias capas de malla hexagonal o de gallinero, malla acma  y algunas varillas. Las cisternas pueden construirse a nivel superficial o semienterradas. Su diseño debe poseer una estructura cilíndrica monolítica. A su vez, el techo de la cisterna debe ser de forma convexa, con una entrada de agua y una tapa para realizar las labores de mantención necesarias. El diámetro y la altura de la cisterna son variables, dependiendo de la cantidad de agua que se quiera almacenar. 

Las paredes se deben construir, formando el esqueleto con malla acma, la cual se une de manera de formar un cono y se refuerza con barras de fierro. Una vez terminado el cilindro, se procede a revestirlo por ambas caras, con una mezcla de arena y cemento impermeabilizado. Cuando las paredes de la cisterna se encuentran terminadas, se procede a la construcción de la cubierta, la cual debe ser de forma convexa con barras de fierro, para que la estructura pueda resistir mejor el peso del revestimiento que se le dará. Para una cisterna de 10.600 litros de capacidad, con tres metros de diámetro y 1,5 de altura, el costo de los materiales en conjunto con la mano de obra, puede alcanzar al millón de pesos. 

Para saber más, sigue aquí:      PDF

Hasta el próximo!!!!!

 

 

 

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Sobre Jana Yres

Graduação em Engenharia Agrícola-UFCG , Atuação profissional: AESA (Agência Executiva de Gestão das Águas do Estado da Paraíba). Áreas de atuação: Geoprocessamento e Sensoriamento Remoto. Aplicação de aulas de SIG e PDI , atuação nas áreas de agrometeorologia, irrigação e drenagem (zoneamentos agrícolas), trabalhos em campo com dimensionamento de áreas (Agrimensura) e Mapeamentos aplicados a projetos rurais, florestais e recursos hídricos. Gestão Ambiental - analise e consultoria. É professora de Língua Espanhola. Participa de um projeto social da UFCG, o cursinho pré-vestibular solidário.

Publicado em 22/10/2014, em Gestão ambiental e meio ambiente e marcado como . Adicione o link aos favoritos. Deixe um comentário.

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